Y sí, los días se suceden, vorazmente devoran el ayer y antes de darte cuenta ya es mañana. Arranco con esta reflexión para exculparme, para justificar la falta de continuidad “posteando” en este blog que nació con la intención de ser una ventana a la íntima cotidianeidad de neventum.
Y no es que desde el último post no hayan sucedido cosas, han sucedido cientos, tantas, y tan felices, y no todas tan felices, que tal vez sea la vorágine de estos tiempos quien mantuvo entornados los postigos de nuestra ventana.
Hemos ampliado y reducido el equipo, simultáneamente, como si fuese un acordeón pero sin que llegase a parecer el camarote de los Hermanos Marx en una noche en la Ópera.
Hemos conocido a muchísima gente, muy válida pese a que en algunos casos sencillamente nos hemos conocido antes de tiempo o unos meses tarde; algunos miembros del equipo nos han dejado, y que tristes son las despedidas cuando hay afecto!; otros miembros del equipo los he despedido, y puñetas, que desagradable labor es esa de ser jefe a veces; hemos conocido gentes maravillosa que nos está ayudando a hacer de neventum un espacio más útil para el usuario,…
Y en ese camino recorrido, he constatado cuan difícil es ser el Jefe en muchas ocasione. Por supuesto que tiene sus contrapartidas y amo mi trabajo y quiero asumir la responsabilidad que asumo pues disfruto tanto que sólo mi hijo, mi amor o los míos hacen sombra a mi pasión por neventum, pero no deja de ser duro sobretodo cuando tienes que despedir a alguien. Esa es sin duda la peor parte del trabajo.
El esfuerzo, los “riesgos financieros personales”, el vender tu casa, tu coche o tu prima, el pelearte con los bancos que tienen secuestrado el dinero del ICO, …, todo eso es hasta divertido pero despedir a gente es durísimo, se mezcla el afecto personal con la responsabilidad y si tienes que despedir a alguien porqué ha estado engañándote haciendo ver que trabajaba (y no seamos fariseos que de esos hay proporcionalmente tantos como empresarios explotadores y cuantitativamente muchos más), cómo si se trata de despedir a alguien porqué sencillamente la labor que realizaba ya no es necesaria y no existe la posibilidad de ubicarlo en otra posición: despedir a alguien es la peor parte del trato.
*** Eso ha sido una reflexión personal, no una excusa ni pretendo mitigar mi culpa, no me arrepiento de haber despedido a ninguna de las personas que he despedido, me duele en algunos casos no haberlas despedido antes y en otros no haber encontrado para ellos un sitio mejor en neventum, pero no me avergüenzo ni siento culpa.
Lo que si es cierto es que probablemente este acordeón me ha impedido escribir con la inocente ilusión con la que en otras ocasiones lo hacía, porqué claro, celebrar que neventum es lo más! q es un equipazo!, q amo a mi equipo! cuando acabas de despedir a alguien no apetece demasiado, y no es porqué no sea cierto.
Contamos un un equipo de primera con una concentración absoluta de talento y de humanidad que cada día, al abrir la puerta a Francesc ( el madrugador que me hace empezar la jornada a las 7.15 de la mañana) o al apagar el ordenador y despedirme de Daniela en Brasil (a la hora de la cena!) hace que respire tranquilo sabiendo que neventum será en breve todo aquello por lo que tanto y con tanta ilusión hemos trabajado.
neventum está avanzando a marchas forzadas hacia el objetivo que hace 3 años nos marcamos – y dimos tantas vueltas por el camino que lo hemos andado 12 veces ida y vuelta-
neventum cada día más cerca aunque cada paso es más difícil: Hace escasamente diez días empezamos a integrar los sitios y a mostrar neventum como proyecto global, la respuesta está siendo fantástica y en los próximos dos meses se hará todavía más patente.
Este camino no hubieses sido posible sin la ayuda de todos quienes han participado en el proyecto, no los cito a todos porqué quiero destacar especialmente a algunos, de modo consciente, gente a la que amo y estaré siempre agradecido, por orden de incorporación que no de relevancia: Daniela, Cris, Anna, Jon, Bea, Lisa, @Sergio, @Francesc, Mercé, @Jordi, @Javier, David, y @Carlos.
A todos vosotros, mil gracias


Viva neventum y lo lindo que está quedando!